EL DESARROLLO DEL NIÑO
Wallon asume una serie de
principios que marcan el desarrollo. Para él, aunque la evolución del niño se
da en muchas direcciones a la vez, siempre hay una función que destaca y es
característica de cada etapa.
Tampoco es partidario de un
enfoque cuantitativo del desarrollo. Muchos psicólogos entendieron al niño como
un adulto al que aún le faltan algunas funciones específicas, una postura
egocéntrica que ve al infante como un adulto en potencia que suma hitos del
desarrollo. Wallon defiende que hay que ver el desarrollo tal como es, y no por
lo que "llegará a ser", observando las respectivas etapas evolutivas
y teniendo en cuenta las diferencias entre ellas. Wallon se da cuenta de que el
desarrollo no es una línea continua; las actividades características de una
etapa no siempre continúan en la siguiente, con frecuencia surgen otras que las
sustituyen o se convierten en contrarias. Propone que el desarrollo es
oscilante: cada etapa está marcada por una orientación hacia dentro o hacia
fuera, y esta característica va alternándose en cada estadio.
1. Etapa de impulsividad
motriz (0-6 meses) La etapa recibe el nombre de la principal
actividad que el niño lleva a cabo: responder a impulsos externos e internos y
ejecutar movimientos como una forma de descarga de energía. Es una etapa
orientada hacia dentro, o centrípeta como Wallon dice.
2. Etapa de desarrollo
emocional (7-12 meses) En esta etapa centrípeta, el niño
desarrolla las respuestas emocionales que le permitirán interactuar con su
entorno social en la forma más primitiva. Los niños, a través de la expresión
emocional, establecen contacto con los demás y empiezan a formar parte,
gradualmente, de un mundo de significados compartidos.
Para Wallon las emociones tienen
su origen en las sensaciones internas que experimenta el recién nacido, o
incluso el feto. Estos estados afectivos globales se ven reflejados en
actividades motoras (por ejemplo, en el niño sacudiendo los brazos cuando está
contento) que los demás interpretan como una representación de un estado
interno, enfatizando la función social. Es a través de esta socialización que
las emociones pasan de ser simples reacciones fisiológicas a
expresiones comunicativas.
3. Etapa sensorio motriz y
proyectiva (2-3 años) En esta etapa el niño empieza a explorar el
mundo físico que lo rodea gracias a las nuevas habilidades lingüísticas y de
locomoción. Es, por lo tanto, una etapa centrifuga. Según Wallon, el infante
siente la necesidad de investigar su entorno. Dado que la sensibilidad ya está
bien desarrollada, lo hará a través de los sentidos. Cogerá objetos y se los
llevará a la boca para explorarlos mejor.
Es en esta etapa, además, que
participa en lo que Wallon llama "juegos de alternancia". Son juegos
por turnos donde el niño alterna entre dos polos de la misma situación: la
posición activa y la pasiva. Por ejemplo, jugar a pillar y después jugar a ser
pillado, esconderse y después buscar al escondido, lanzar una pelota y
recibirla. Esto refleja la capacidad del niño de separar su existencia de la de
los demás. De reconocerse como un "yo" y empezar a cristalizar su ego
diferente a los otros.
4. Etapa del personalismo (3-6
años) Es una etapa centrípeta marcada por el individualismo. El uso de la
primera persona, la apropiación de todos los objetos que ve y el oposicionismo
son un reflejo de la cristalización del ego del niño. El infante empieza a
exhibir características narcisistas y busca la aprobación de los demás. En
último término, no contento con su propia conducta, empieza a buscar modelos de
conducta en los demás y adquiere un nuevo repertorio a través de la imitación.
5. Etapa categorial (6-11
años) La última etapa de la infancia se caracteriza por el uso
de lo intelectual en lugar de lo afectivo. La escolarización permite que tomen
protagonismo las habilidades intelectuales como la memoria, y la atención. Al
desarrollarse la inteligencia, es capaz de crear categorías y, más adelante,
pensar de forma abstracta.
(Psicología y educación del niño una comprensión
dialéctica del desarrollo y la educación infantil Wallon, Henri)
(Traductor; Palacios, Jesús; Edit.
Visor. Madrid, 1987)
